Sustentabilidad en el mundo del café

En la industria cafetera, el café de especialidad lleva la delantera en producción y consumo sustentable. ¿Por qué? ¿A qué nos referimos cuando hablamos de “café sustentable”? ¡Te lo contamos todo en esta nota!

Las personas se están inclinando hacia el consumo y la producción de alimentos con tratamiento natural por un solo objetivo: ¡cuidar su salud y la del planeta!

En la industria cafetera, esta movida empezó en los años noventa, con el estallido de la tercera ola, un movimiento orientado a valorar la cadena de producción y el café de especialidad.

La sustentabilidad en esta industria se basa en asumir un compromiso triple: el ambiente, las personas y la ganancia. ¿En qué sentido? ¡Acá te lo explicamos!

Producción Consciente

Los productores de este café tan especial parten de la iniciativa de elaborar un grano a partir de procesos de producción más rigurosos. Se enfocan en realizar prácticas respetuosas con el ecosistema, ¡cuidar las tierras equivale a un café de mayor calidad!

Además, parte del café de especialidad es orgánico, aquel que se produce con métodos que conservan el suelo y prohíbe el uso de sustancias químicas sintéticas, como conservadores o fertilizantes. ¡Los pequeños productores son los principales exportadores!

También, para no generar monocultivos, existe la iniciativa de cultivar el café de sombra, que crece bajo la bóveda forestal en entornos de selva y es benéfico para la biodiversidad.

Comunicación responsable

El compromiso con las personas implica desarrollar una industria cafetera más abierta con los consumidores. ¿Cuántas empresas te abren las puertas para que conozcas el recorrido del producto hasta que llega a tus manos? Es lo que conocemos como “trazabilidad”, y el café de especialidad la cumple al pie de la letra.

Gracias a la comunicación abierta de la industria, sabemos que cada elemento de la producción de café tiene un impacto en la bebida final, ya sea el suelo, la altitud, el microclima, la estacionalidad, la variedad de café, los métodos de cultivo y procesamiento, etc. ¡Podemos saborear el impacto de todos estos elementos en la taza!

La trazabilidad te permite generar una cadena de valor más equitativa. El café pasa por muchas manos: productores, cooperativas, exportadores, importadores, tostadores, tiendas de café, baristas. Saber de dónde viene lo que consumimos nos vuelve más atentos a la hora de elegir.

El “fair trade”: La ganancia responsable

El café de comercio justo  o “Fairtrade” es una iniciativa de tipo socioeconómico que busca dignificar el trabajo de los productores y disminuir la brecha entre países emergentes y desarrollados,  garantizándoles un precio de contrato mínimo.  ¡La idea es reducir el número de eslabones entre el productor y el consumidor!

¡Los precios del café varían muchísimo!, es imposible que los agricultores puedan planificar. El precio mínimo de Fairtrade es una fuente de seguridad que protege a los agricultores cuando los precios del mercado bajan demasiado, y les permite ganar más cuando el precio del mercado es más alto.

Además, el Comercio Justo apuesta por la agricultura ecológica, que garantiza una producción sostenible y saludable.

¿Qué lo caracteriza?

  • Colectivos en desventaja: Alrededor de dos millones de campesinos y de jornaleros en el mundo se benefician directamente del Comercio Justo, y dos terceras partes están en África. ¡América Latina le pisa los talones! La industria del café es muy competitiva y se trata de brindar apoyo a estos pequeños productores que buscan hacer la diferencia.
  • La prima social: Es un complemento al precio que paga el que compra el producto que quiere que posea un certificación Fairtrade. Este “extra” se dedica al desarrollo de proyectos con beneficio comunitario.
  • Los anticipos y la financiación: La práctica del Fairtrade determina un anticipo de parte del dinero al momento de hacer la compra, para que los pequeños productores puedan sobrevivir en las épocas más difíciles del año sin endeudarse con terceros.
  • Las relaciones estables: ¡El vínculo con los productores es el principal objetivo! Se trabaja para fortalecerlo todos los días en base a la cooperación y la búsqueda de soluciones para seguir creciendo.

Una cafeticultura sostenible no sólo implica recibir un ingreso justo. ¡La sustentabilidad es más que eso! Se trata de promover soluciones a largo plazo, proteger la diversidad dentro del cafetal, reducir la desigualdad entre los cafeticultores y asegurar la satisfacción y la salud de los consumidores.

Así que ya sabés, cada vez que compras café de especialidad, ponés tu granito de arena para hacer del mundo un lugar mejor. ¡Te invitamos a formar parte!